BLOG PRINCIPAL

Buscar este blog

martes, 28 de abril de 2009

El Principio de Compartir

El Principio de Compartir

Se acepta generalmente entre los pensadores que uno de los mayores problemas que enfrenta hoy el planeta es el de compartir correctamente los recursos de la Tierra. La gravedad del tema, más la inexperiencia de la humanidad al tratar los problemas globales, conspiran contra nosotros al punto de agobiarnos cuando nos enfrentamos con las grandes necesidades que persisten en el mundo: alimento, vivienda, educación, salud, la libertad de expresión y los recursos energéticos, entre otros.

A veces ayuda a clarificar nuestra comprensión, sobre las necesidades y sus soluciones, mirar el asunto desde un punto de vista más elevado que el elemental nivel físico.

Quizás comprender que el principio de compartir tiene una implicación mucho más profunda, puede darle una dimensión nueva a nuestra comprensión. Un aspecto del significado del compartir es el de participar, utilizar, experimentar o disfrutar con los otros sin ninguna implicación particular de propiedad, simplemente uso mutuo. No hay aquí ninguna sugerencia de caridad o de dar algo de nuestra pertenencia a otro, donde la gratitud está implicada, más bien existe la suposición de que todo lo que es compartido no es propiedad de alguien en particular sino que pertenece a todos. Ningún dar ni recibir (simplemente compartir aquello que el planeta nos ofrece para el bienestar de toda la humanidad). Este es un concepto particularmente difícil de entender y aceptar debido al hábito de la propiedad que nosotros hemos establecido con firmeza. Cuando sea comprendido por los hombres y mujeres de amplio criterio de todo el mundo, que la meta del correcto compartir es el mayor paso hacia las correctas relaciones humanas, este aspecto de la vida será más concienzuda y atentamente estudiado.

Pítágoras, enseñando a sus discípulos la mejor forma de transmitir ciertos valores y principios elevados, explicó que la raíz de la justicia era "aquella a través de la cual todos los hombres podrían llamar a una misma cosa, mía y tuya". Obviamente esto es posible mediante la influencia del alma, el “Alma Una”, es decir, a través de este punto de vista espiritual, de amplitud planetaria. Raramente se comprende que compartir es en esencia una manifestación de síntesis y el efecto natural de la justicia en su forma más clara.

Desde un punto de vista global, todos los recursos, todas las tierras y todos los esfuerzos y logros humanos pertenecen a la humanidad. Hablamos aquí de justicia desde un punto de vista realista e inclusivo. El nuevo orden mundial reconocerá que los productos del mundo, los recursos naturales del planeta y sus riquezas intelectuales no pertenecen a ninguna nación y deben ser compartidos por todos. Una próspera y correcta distribución organizada de los productos de la tierra y los tecnológicos, será desarrollada cuando la vida humana se base en la necesidad de cada nación y sobre sus propios recursos internos y en las necesidades de los pueblos, todo ello se logrará cuando se tome conciencia de la totalidad.

Las Naciones Unidas han instituido un plan para construir un stock de granos, para asegurarle al mundo el alimento necesario para tiempos de malas cosechas o de desastres naturales. El plan exhorta a ciento veintisiete países a que mantengan un mínimo de seguridad en los stocks de granos de acuerdo a sus circunstancias, para poder socorrer a las áreas golpeadas por emergencias. Cuando se establezca una red mundial de computación y sea puesto al servicio de la realización de un inventario de los recursos disponibles, veremos un uso más amoroso de la tecnología por parte de la humanidad. La ONU realiza planes similares en otros temas como la Ley de la Conferencia Oceánica sobre las Plataformas Marítimas, el Tratado Antártico, la utilización Pacífica del Espacio Exterior, más otros que están siendo desarrollados para la distribución y utilización de los recursos aún no reclamados.

Quizás el compartir como opuesto al dar y recibir pueda comprenderse con mayor claridad a la luz de un dicho Sufí que dice "un hombre posee solamente aquellas cosas que no pueden ser perdidas ni siquiera en un naufragio". Esto elimina casi todo. El tomarlo en cuenta hace que cada uno deba volver a examinar el ejercicio y hasta la idea de la propiedad privada.

¿Cómo puede ser transformado, en forma práctica, el concepto de “aquellos que tienen y aquellos que no tienen” en uno más inclusivo e iluminado, el de compartir para el beneficio de todos?

La familia de naciones debe actuar considerando su responsabilidad para con el mundo uno, toda empresa nacional debe tener en cuenta su responsabilidad global. Los recursos de todo el planeta deben ser compartidos, al igual que la herencia cultural e intelectual de las naciones que pertenece a toda la humanidad y no son exclusivas de una nación. Este concepto no implica un estado mundial sino el desarrollo de una conciencia pública universal que conforma la unidad del todo. Ello incluye, por ejemplo, el apropiado desarrollo y el correcto gobierno de cada unidad nacional de modo que pueda realizar adecuadamente sus deberes internacionales y formar parte de una hermandad mundial de naciones. Cuando el sentido de seguridad nacional esté adecuadamente basado en las correctas relaciones y no en la fuerza, entonces será posible enfrentar este asunto con profundidad y coraje.

Las viejas costumbres están tan profundamente inculcadas, tan poderosamente alineadas con los antiguos espejismos de codicia y temor, con la dualidad deseos contra necesidades, que es necesario realizar primero un acercamiento abstracto al tema para comenzar a clarificar, en forma personal, nuestro pensamiento.

Las actitudes de posesión comenzaron en el momento en que fuimos educados para compartir “nuestros” juguetes con otros niños. Se nos decía: “compartan sus juguetes”. Aún hoy es raro que se le enseñe a un niño que un juguete está solamente en su custodia para usarlo todo el tiempo que quiera. No es necesario que renuncie al juguete sino solamente es preciso enseñarle que renuncie a su deseo de posesión, a su apego a la idea de que es suyo y de que puede hacer con él lo que quiera, para siempre. Raramente se le enseña al niño la responsabilidad de “custodiar” las cosas como algo opuesto a poseerlas. Al educar a nuestros niños en la necesidad de compartir para una libre circulación de todas las cosas esenciales, hacemos un verdadero comienzo para establecer un nuevo orden de valores.

No es habitual que se comprenda que no es tanto la actual posesión de muchos objetos y cosas lo que nos retiene en nuestros esfuerzos hacia la inclusividad sino nuestra imagen mental de lo que “hacemos con nuestra propiedad”. Si mentalmente compartiéramos todo a la corriente de vida planetaria, aunque físicamente lo retuviéramos en custodia, reconoceríamos al mismo tiempo que estaríamos libres del peso de la posesión. Es la idea de "tener y guardar" la que no está alineada con el flujo y ritmo natural. En la medida en que comenzamos a examinar y reajustar nuestra actitud de posesión y de propiedad con respecto a la de confianza y custodia, seremos útiles para la solución de este problema planetario. Cuando reconozcamos que todos los recursos pertenecen temporalmente a quienes tienen necesidad de ellos en un momento dado, el flujo circulatorio de la naturaleza podrá distribuir las riquezas entre toda la humanidad sin el impedimento del egoísmo y la sed de posesión individual. Desde el punto de vista de Una Humanidad la justicia de compartir la riqueza y los recursos de la tierra es la idea y práctica más razonable. Como la energía sigue al pensamiento, cada uno de nosotros puede comenzar el trabajo de reorientar la actitud egoísta de la humanidad eliminando estas actitudes en nuestra propia vida. De la misma forma en que un hombre pensando claramente y con buena voluntad puede transformar el clima mental de su entorno, así, miles de hombres y mujeres de buena voluntad, pensando en las ideas de justicia, de compartir, de correctas relaciones humanas e indicando los nuevos ideales y valores pueden lograr el efecto acumulativo de irradiar Luz y Amor alrededor del planeta.

El compartir debe ser enfatizado y desarrollado y el bien de la familia de naciones debe ser interpretado como lo es el bien de una nación o de un grupo de naciones. La educación de la opinión pública en este sentido puede realmente mejorar la identidad nacional y la cultura de un país. La justicia de compartir, sobre una base planetaria, no es únicamente un ideal hacia el cual hay que dirigirse sino que es una necesidad para la instauración de la Nueva Era.

lunes, 27 de abril de 2009

HERMANOS MASONES DE DIFERENTES LOGIAS


Encuentra más fotos como esta en Francmasones

domingo, 26 de abril de 2009

¿Quién soy yo?

¿Quién soy yo?


Una observación profunda y consciente de mi realidad me revela que soy algo diferente a las acciones que realizo, al rol que interpreto y al soporte físico que utilizo. Soy sutil, un ser espiritual, que se expresa a través del traje del cuerpo. De la misma forma que un actor interpreta un papel sobre el escenario, yo, el alma, interpreto mi papel único sobre el escenario ilimitado del mundo.

¿Cuál es la naturaleza y la forma del alma? El ser es energía sutil y se manifiesta a través de los pensamientos, la conciencia y la acción. Cuando nos alejamos de la experiencia del amor y la paz, empezamos a sentirnos incómodos e intranquilos. Esto es debido a que esas cualidades son parte de nuestra naturaleza intrínseca, son parte de lo que somos. El alma es amor, luz, paz y sabiduría.

Con este entendimiento podemos prepararnos para experimentar nuestro mundo interno.

Sugerimos a continuación unos pensamientos para enfocar nuestra mente e intelecto en una meditación:

Pienso acerca de mí mismo como un ser de luz
Soy energía espiritual viviente y consciente
Un resplandeciente punto de luz
Una estrella de conciencia pura
No soy mi cuerpo
Ni mi papel
Soy energía espiritual, viviente y consciente
Un punto de luz que irradia paz… soy energía de paz
Un ser de luz y de paz
Om Shanti

Om Shanti significa literalmente “soy un alma de paz” y es una manera de concluir la meditación, dejando que la experiencia se asiente en nuestro interior. Es recomendable iniciar el día con un ejercicio de meditación como éste, para crear una consciencia elevada antes de entrar en el campo de la acción.

sábado, 25 de abril de 2009

LECCION NO. 27.- MEDITACION CRISTIANA

LECCION NO. 27
Permanecer en el momento presente
Si observamos nuestros pensamientos durante un tiempo, pronto nos damos cuenta que
todos están unidos al presente o al futuro. El torbellino alrededor de nuestras
preocupaciones por lo que sucedió, en forma de recuerdos, malos y buenos, o acerca de lo
que podría suceder, nuestros miedos, esperanzas, deseos y planes. Ni siquiera vemos a las
personas y situaciones como son realmente, sino teñidas por nuestros pensamientos,
opiniones, prejuicios, experiencia y emociones. En realidad, podríamos decir que
caminamos en el paisaje de nuestra propia mente, nuestros propios pensamientos, un
mundo de ilusión de nuestra propia factura. Quedamos tan atrapados en nuestra propia
historia, esta creación de nuestra mente puede ser tan poderosa, que puede parecer ser la
única realidad que existe. Puede enmascarar la existencia de una Realidad Superior.

Pero esta Realidad Superior, Dios, es experimentada por los místicos como un puro “Estar”
en el “Aquí y Ahora”.”Entre los nombres ninguno es más apropiado que El-que- es… ya
que el mora siempre de nuevo y en forma diferente en un Ahora sin cesar.” (Meister
Eckhart)

Cuando Moisés le pregunta a Dios quien es, obtiene dos respuestas- una enfatiza el aspecto
histórico:”Yo soy el Dios de Abrahanm, Isaac y Jacob” (Éxodo) y la segunda apunta al Dios
en el “Aquí y el Ahora”. Soy el que Soy” (Éxodo) – puro ser, pura energía, pura conciencia.
En el “Evangelio de Juan” escuchamos a Jesús decir algo similar acerca de si mismo
“Antes de Abraham era Yo soy.”

Abandonar nuestros pensamientos nos permite permanecer en el momento presente. Es el
“angosto sendero” de la atención en nuestro mantra lo que nos ayuda a llegar al silencio en
el fondo de nuestro ser, en el Aquí y Ahora, olvidándonos de nuestro ser condicionado. La
eternidad está en el Ahora. Necesitamos darnos cuenta que el tiempo está en realidad
hecho de una serie de momentos “presentes”- todo sucede en el Ahora. Pero nosotros
distorsionamos el Ahora, quedándonos a vivir en nuestros recuerdos o usando este
precioso momento como un simple trampolín para anticipar o prepararnos para el futuro.

Además, una vez que el Ahora fue y pasó, lo que queda de él se convierte en parte del
pasado, un simple recuerdo. Éstos son construcciones de la mente: interpretaciones de los
hechos teñidos por nuestro auto engaño, por el temor, la esperanza o la necesidad de
consuelo, en realidad no muy diferentes a un sueño o a una fantasía. Además este tinte
varía dependiendo de nuestros humores cambiantes y de las circunstancias. Necesitamos
abandonar estos espejismos, solo existe en realidad el “Aquí y el Ahora”. Estar presentes,
escuchar atentamente el mantra nos permite hacerlo, abandonar los pensamientos y las
imágenes, el pasado y el futuro y nos permite ser nuestro propio y verdadero “ser”
habitando en el Ahora.

“Ser conciente es vivir el momento presente, no estar aprisionado en el pasado ni anticipar
un futuro que puede que nunca llegue. Cuando estamos plenamente concientes del
presente, la vida se transforma y la tensión y el estrés desaparecen . Mucho de la vida
moderna es una febril ilusión de actividad y emociones futuras. Debemos aprender a dar
un paso atrás hacia la libertad y la posibilidad del presente.” (Bede Griffiths)

jueves, 23 de abril de 2009

Ser tú mismo

Moment of Christ -
The Path of
Meditation
John Main,OSB

Las dos preguntas más importantes que debemos considerar cuando meditamos
son: Primero: ¿Porqué debemos meditar? Segundo: ¿Cómo debes meditar? En
nuestras pláticas de introducción a nuestros grupos, tratamos de no enfatizar
mucho en ¿porqué debemos meditar?, pero más bien en ¿cómo meditar? Si
genuinamente ves la primera pregunta, estoy totalmente convencido que la
meditación puede añadir una dimensión de mucha riqueza a tu vida. Me gustaría
poder tener los poderes de persuasión y la elocuencia para poder convencer a
todos de la importancia de meditar.

La importancia de esto es que puedes ser tú mismo. Cuando meditas, no te estás
disculpando por quien eres, tampoco estás tratando de que otros te acepten, no
estás actuando en un rollo. Uno de los rollos que debes tener cuidado de no jugar
es el rollo espiritual (´estoy haciendo mi acto sagrado´). Solo debes sentarte quieto
y es en esa quietud que logras la sabiduría de saber que sólo puedes ser tú mismo,
y que sólo puedes ser tú mismo porque eres la persona creada para ello, si estás
dispuesto a renunciar a ti mismo. La verdad que puedes descubrir en tí mismo,
bajo tu propia experiencia, que solo podemos encontrarnos en el otro. Ningún auto-
análisis, o auto-examen podrá revelarte lo que eres. Pero si desenfocas tu
atención a ti mismo y la proyectas hacia delante, entonces descubrirás al otro, y al
descubrir al Otro, te descubres a ti mismo.

El Otro es la Base de tu Ser, el Otro lo llamamos Dios, la Suprema Sabiduría, el Ser
Supremo, el Amor Supremo. El nombre no es importante. De hecho, en la
meditación y en tu silencio, el silencio completo, vamos más alla de los nombres y
de las palabras para encontrar la Realidad.

Por ahora quiero repetir cómo meditamos. Es necesario repetir esto muchas
veces porque la meditación es muy sencilla. Para nosotros, Occidentales
complejamente auto-conscientes, es difícil creer y aceptar que algo tan simple sea
tan poderoso. Entonces, una vez más, para meditar debes estar quieto y recitar
internamente, en tu corazón, en tu mente, una palabra o frase. La palabra que te
recomiendo es una palabra en arameo y es Maranatha, que debe recitarse en
cuatro sílabas igualmente enfatizadas “Ma-ra-na-tha”. Eso es todo lo que se
requiere para meditar. Yo aprendí a meditar hace como 30 años y mi maestro me
solía decir, en respuesta a cualquier pregunta que yo le hacía respecto a la
meditación: ´Repite tu mantra, repite tu palabra´. A medida que he continuado mi
meditación a través de los años, más me doy cuenta de la sabiduría absoluta de lo
que él me enseñó. Si puedes entonces aprender a decir tu palabra y continuar
diciéndola, continuar repitiéndola durante 20 a 30 minutos, repitiéndola de principio
a fin, vas a ver que eventualmente lograrás desengancharte de tus ideas, tus
conceptos, tus palabras y tu mente por la mayor parte del tiempo, y entonces
lograrás, con paciencia y fidelidad, la claridad de conciencia.

Ahora respondamos a algunas preguntas prácticas. ¿Qué debes hacer si mientras
te sientas a meditar te sientes muy nervioso, o empiezas a ver colores, o a
escuchar sonidos, o lo que sea? Estos son solo síntomas de tensión. Una manera
sencilla para relajarte es acostarte boca-arriba y pasar unos momentos
permitiendo que el suelo quite el peso de tu cuerpo, respirando profundamente
desde tu diafragma. No muevas el pecho, pero retiene la respiración en tu
diafragma por unos 5 a 7 segundos y después exhala por tu boca. Haz este
ejercicio unas 10 veces y después siéntate a meditar. Verás que este ejercicio es
muy útil antes de que medites ya que la mayor parte del tiempo podemos sentirnos
tensos. Tenemos que manejar con el tráfico, lidiar con los problemas del trabajo o
de la familia, y esto nos hace sentir tensos. Pero a medida de que progreses en tu
meditación, los mismos períodos de meditación te permitirán tener una mayor
relajación y muy probablemente podrás meditar directamente saliendo de tu
trabajo o de otra actividad.

El otro punto que podrás notar cuando empiezas a meditar es que cualquier
fenómeno que se te presente – ya sean colores, sonidos, visiones, o lo que sea –
tómalo, como principio general, de que esto no tiene nada de importancia. No tiene
ningún significado, excepto, quizás, que sólo requieres estar más relajado al inicio
de tu meditación. Una de las cosas que debes aprender sobre como ver la
meditación es verla sin esperar nada. Muchos de nosotros en el Occidente,
cuando empezamos a meditar, esperamos tener visiones o comprender la vida con
mayor profundidad, o esperamos obtener sabiduría o conocimiento. Pero tú debes
venir con absoluta generosidad, y con absoluta pobreza de espíritu, esto es, sin
exigencias o expectativas – solo sabiendo que para esto fuimos creados. Esto es
para todo aquel que está leyendo este libro por lo que fue creado – para ser y para
estar en relación con su Creador.

Esta es la relación fundamental de nuestra existencia – criatura y Creador. Al
meditar entras en la armonía de esta relación. Te pones en armonía con el Creador
y entonces uno de los frutos de la meditación es que la armonía que descubres en
ti mismo, la empiezas a descubrir en todo lo demás. Entonces, el verdadero
hombre o mujer espiritual, es aquel que está en armonía con todo lo que
encuentra. Encuentras a otros no en una forma competitiva, o proyectando una
imagen de lo que eres o quisieras ser. Pero empiezas a encontrar a los otros
como tú eres, la persona que eres, cómoda o segura de ti misma, aceptando tu
propio ser. Y lo aceptas porque, desde el silencio de tu meditación, llegas al
conocimiento de que eres aceptado. Y no es que seas aceptado porque hiciste las
cosas correctamente. Lo que descubres cuando empiezas a explorar tu relación
básica de criatura y Creador, es que eres totalmente aceptado. En la visión
Cristiana de la meditación, descubres algo adicional. Descubres que eres amado
en el silencio, que eres ama-ble. Es este descubrimiento que cada uno debemos
hacer en nuestras vidas, si deseamos ser totalmente nosotros mismos, totalmente
humanos.

En la visión proclamada por Jesús, puedes ver lo que San Juan quería decír: “Dios
es amor”. Lo extraordinario de esto (y esto es lo que personalmente me gustaría
mucho poder lograr, poder comunicar a todos), que el amor se encuentra en tu
corazón. Cada uno de ustedes, si solo pudieran llegar a este silencio, lo van a
encontrar. Si cada uno puede llegar a ese espacio en ustedes mismos,
descubirán que pueden respirar el aire puro del amor.

Regresando a la primera pregunta: ¿Porqué debes de meditar? Esto es por lo que
lo hacemos. Es llegar, como pudiera yo mejor describirlo, a la pura libertad del
Espíritu. En la meditación estás totalmente despreocupado. No estás de ninguna
manera esclavizado a ninguna imagen o idea, porque estás más allá de las
imágenes y de las ideas pues estás en ese estado donde tienes plena libertad de
ser tú mismo. Tienes esa libertad pues estás con el que es. Cuando termines de
leer este texto, pregúntate a ti mismo “¿De qué se trata realmente la meditación?”
– y respóndete: Es sobre el ser. El es. Soy yo. Puedes dar esta respuesta, pero
finalmente la experiencia de la meditación es sobre el ser.

Ahora, permíteme recordarte de nuevo. Primero meditamos de 20 a 25 minutos y
vuelvo a repetir la importancia de estar tan quieto como puedas. No es una tarea
difícil. Si necesitas moverte, no sientas que por eso vas a arruinar todo. Solo trata
poco a poco de permanecer lo más quieto que puedas pues la meditación es sobre
la unidad del cuerpo y del espíritu así como de la quietud del cuerpo y del espíritu.
Así que cuando inicies, toma unos minutos para encontrar una postura cómoda y
luego empieza a repetir tu mantra. No pienses en nada. No pienses en en porqué
tengo que hacer esto?, qué estoy obteniendo por hacer esto – no invites a los
pensamientos. Simplemente repite y escucha la palabra. Mi consejo del fondo del
corazón es que si quieres meditar es necesario que lo hagas todos los días de tu
vida por un mínimo de 20 minutos en la mañana y 20 minutos en la noche. El tiempo
ideal es de 30 minutos. Si encuentras que es demasiado, comienza con 20 minutos
y gradualmente incrementa hasta llegar a los 30 minutos.

El período ideal para meditar es antes del desayuno y antes de la cena. El lugar
debe ser un lugar quieto y de ser posible, que sea siempre en el mismo lugar.

Sal un momento de tus pensamientos para que escuches este párrafo de un texto
de San Pablo a los Colosenses. El habla de lo que Jesús hará por nosotros si
estamos totalmente abiertos a El.

“...y ser fortalecidos en todo sentido con su glorioso poder. Así perseverarán con
paciencia en toda situación, dando gracias con alegría al Padre. El los ha facultado
para participar en la herencia de los santos en el reino de la luz”. (Col: 1: 11-12)

La meditación es sobre la iluminación pues es llegar a la luz de Dios. Esta es la
relación básica: Creador y criatura. Y el Creador nos da a cada uno la luz para ser
nosotros mismos.

sábado, 18 de abril de 2009

LECCION NO. 26 El poder del silencio

La esencia de la meditación es la quietud y el silencio. El silencio es interno y externo. El
silencio externo es difícil de encontrar en el mundo de hoy en día. Los medios nos
bombardean con trivialidades y distracciones. Erich Fromm lo describe muy bien en su libro
“Psicoanálisis y Religión”.

"Tenemos las más extraordinarias posibilidades en comunicación escrita, radio y
televisión [podríamos también hoy agregar internet] y diariamente nos alimentan con
tonterías que serían ofensivas para la inteligencia de los niños sino fuera porque fueron
amamantados con ellas”.

Estamos rodeados por el ruido y nos hemos acostumbrado tanto a él, que su ausencia nos
parece extraña y desconocida, y por lo tanto incluso amenazadora. Necesitamos encontrar
el valor de crear bolsones de silencio exterior durante nuestro día, durante ellos no
escuchamos la radio, la televisión o música. Se valiente apaga la radio, desconecta el
teléfono y zambúllete en el silencio! Hazlo especialmente durante la hora o la media hora
anterior a tu meditación.

La preparación antes de la oración / meditación es importante. No podemos esperar
sentarnos y meditar, aquietar la mente, si justo antes estuvimos conversando –
acaloradamente o como fuera-, mirando la televisión o escuchando la radio. Necesitamos
instalar un periodo de silencio externo antes de sentarnos.

“Ya que cualquiera fuera lo que nuestra alma estuviera pensando antes del momento de
rezar (meditar) inevitablemente vuelve a nosotros cuando rezamos como resultado del
funcionamiento de la memoria. De aquí que debamos prepararnos antes del momento de la
oración para ser personas orantes que quieran serlo”. (John Cassian)

El primer paso en la meditación es por lo tanto, replegarse activamente en el silencio
abandonando los ruidos externos, abandonando por completo todos los sentidos de la
percepción. “Una mente que no se distrae en cosas externas ni que se dispersa en los
sentidos vuelve a ella misma” (San Basilio)

Al sentarnos quietos y enfocados en nuestro mantra nos permitimos darnos cuenta del
silencio que vive en el Centro de nuestro ser :Este silencio no es sólo una ausencia de
ruidos, una mera ausencia de sonidos, sino una energía creadora, que luego nos permite
volvernos “proactivos” nutridos en nuestros propios impulsos creadores, en vez de
reactivos a los estímulos externos.

El silencio interior crea la conciencia que perdemos en nuestra vida diaria. “El silencio es en
realidad estar completamente atentos a quienes somos y donde estamos y lo que sucede
dentro y fuera nuestro… es estar pacíficamente atentos, no de manera auto conciente, sino
simplemente atentos, concientes” (Laurence Freeman)

Sentarse quietos en silencio es la base de la estabilidad, estar parado sobre suelo firme,
espiritualmente y psicológicamente arraigados. Este es un arraigo que no solamente dura
lo que nuestras sesiones de meditación, sino que se convertirá en una actitud de la mente.
Esto transformará tu vida y te permitirá vivir y actuar permanentemente desde el profundo
núcleo de silencio en el centro de tu ser.

jueves, 16 de abril de 2009

EL CAMINO DEL MEDIO

El Camino Medio o Camino del Medio (sánscrito: madhyamā-pratipad; Pali: majjhimā patipadā)[1] es la práctica budista del No Extremismo.[2]

Rueda del Dharma

Específicamente, en el Budismo Theravada, el camino del medio cristaliza el camino por el que Gautama Buda alcanzó el estado de Nirvana a través de la moderación que supone la huida de los extremos, tanto la indulgencia con los sentidos como la auto-mortificación y a través de la práctica de la sabiduría, la moralidad y el cultivo de la mente.

En el Budismo Mahayana y Vajrayāna, el Camino del Medio hace referencia a la aproximación aparentemente antitética de la realidad.

Contenido

[ocultar]

En budismo theravada [editar]

En el Canon Pali del Budismo Theravada, la frase Camino Medio se adscribe a la descripción que Buda da sobre el Noble sendero óctuple, como una forma de actuación entre extremos de austeridad e indulgencia sensual. Filósofos posteriores también han utilizado la denominación Camino Medio para referirse a las enseñanzas del Buda como un punto de vista entre los extremos de la existencia y la no existencia.

En budismo mahayana [editar]

En el budismo Mahayana, la escuela Madhyamaka (Camino medio) coloca el camino del medio entre las afirmaciones metafísicas que hace que las cosas existan o no.[3]

En la escuela Tendai, el camino medio hace referencia a la síntesis de la idea de que todas las cosas son el vacío (Shunyata) con la antítesis de que todas las cosas tienen existencia fenoménica.[4]

Notas [editar]

  1. Kohn (1991), p. 143. Ver también la versión Pali del Dhammacakkappavattana Sutta (on-line en SLTP, n.d.-b, sutta 12.2.1) donde la frase majjhimā patipadā se repite frecuentemente.
  2. Kohn (1991), p. 143.
  3. Kohn (1991), pp. 131, 143.
  4. Kohn (1991), pp. 143-144.

Bibliografía [editar]

Véase también [editar]

Enlaces externos [editar]

La Totalidad de Dios

Moment of Christ - The Path of Meditation -
John Main,OSB

En estas pláticas siempre empezamos de nuevo. No es que haya nada nuevo en cada
pláticas, sino que nuestro objetivo es llegar, con seguridad y gradualmente al centro del
misterio. La meditación es siempre un regresar a nuestro principio, que es nuestro
centro, que es nuestra fuente. Cada vez que nos sentamos a meditar, cada mañana y
cada noche, nuestro propósito es aclarar la base para que la energía del centro pueda
radiar libremente y penetrar universalmente. Pero tenemos un peligro, y ese peligro es
la distracción.


Como lo sabemos por experiencia propia, nos es muy fácil distraernos. El amor de Dios
se nos da a cada uno de nosotros libre, generosa y universalmente. El amor de Dios
fluye de nuestro corazón como un manantial poderoso. Pero así como Martha, en la
historia del Evangelio, nos encontramos muy ocupados haciendo cosas. Debemos
aprender, y es absolutamente necesario que aprendamos, que solamente una cosa es
necesaria, porque solamente hay una cosa que es. Todos primero debemos
percatarnos de nuestra falta de disciplina. Debemos llevar nuestras mentes distraídas a
la quietud. Esta es una de las primeras grandes lecciones sobre la humildad, cuando
descubrimos que encontramos la sabiduría en la quietud, y logramos pasar esta prueba
de distracción, por el regalo de Dios. Su oración es nuestro regalo y lo que tenemos que
hacer es estar disponibles, y esto lo logramos poniéndonos en silencio. El silencio es la
respuesta esencialmente humana para responder al misterio de Dios, a la infinitud de
Dios. Aprendemos a estar en silencio con tan solo repetir nuestro mantra en humilde
fidelidad.

El misterio de Dios es como un maravilloso multifacético diamante. Cuando hablamos o
pensamos sobre Dios es como si respondiéramos a alguna de sus fases, pero cuando
estamos en silencio – que significa estar en su presencia – entonces respondemos al
misterio que llamamos la totalidad de Dios, en su omni-dimensionalidad. Lo maravilloso
de esto es que el total nuestro es quien responde a la totalidad del misterio de Dios. No
es solo nuestro intelecto o solo nuestras emociones, no solo la parte “religiosa” de
nosotros o la parte “secular” de nosotros. Todo lo que somos responde a todo lo que es
El, en absoluta armonía, en absoluto amor. Esto es la experiencia de la oración
Cristiana. Es la totalidad. La esencia de esta totalidad se encuentra en nuestra unión
con El, quien es el Uno.

¿Cómo es posible? Es posible a través de la Realidad Encarnada que es Jesús. Dios se
nos revela en Jesús, está totalmente presente en Jesús. El amor de Jesús nos une con
El. Al estar abiertos a través del silencio a esta realidad, entonces nos abrimos a la
maravilla de la realidad de Dios. Es por ello que el camino de la oración es un camino de
mayor profundidad, de mayor generosidad al silencio. No es suficiente solo pensar en el
silencio o solo hablar del silencio – debemos abrazarlo! Aprender a estar en silencio,
abrirnos a su regalo, implica aprender a decir nuestro mantra. Nuestro horario regular
para la meditación nos conduce a ese silencio y surgimos del mismo refrescados,
renovados y re-baptizados por el poder del Espíritu. Lo que les he dicho ya varias veces
es que cada uno descubrimos en la oración que el simple hecho de ser en su presencia
es suficiente. En su presencia estamos curados. En su presencia encontramos el valor
de vivir nuestras vidas con El, por El y en El. Cuando empezamos a abrirnos a este poder,
toda nuestra vida se llena de significado. El significado viene del silencio. Todo nuestro
hablar, todo nuestro vivir, todo nuestro amar encuentra significado en este silencio que
fluye de nuevo.

La gente pregunta con frecuencia “¿En qué consiste la experiencia de la oración? ¿Qué
significa verdaderamente?” “¿Qué pasa?” “¿De qué se trata?” Es como el silencio.
“¿Y qué pasa?” En el silencio – la paz. En el silencio – la presencia. Y en el silencio,
silencio más profundo. El camino a ese silencio requiere de una gran paciencia, de gran
fidelidad y requiere en nuestra tradición que aprendamos a decir el mantra. Como lo dijo
John Cassian, el mantra contiene todo lo que la mente humana puede expresar y todo lo
que el corazón humano puede sentir. La pequeña palabra nos lleva al silencio, que es el
silencio de la energía creativa. El tiempo que nos tome no es importante. “Para el Señor
mil años es como un día” Lo único que cuenta es que vamos en el camino y eso significa
la sencillez de nuestra meditación diaria, cada mañana y cada noche.

La maravilla de este camino lo encontramos descrito en las palabras de San Pablo a los
Romanos:

“Por lo tanto, hermanos, tomando en cuenta a misericordia de Dios, les ruego que cada
uno de ustedes, en adoración espiritual, ofrezca su cuerpo como sacrificio vivo, santo y
agradable a Dios. No se amolden al mundo actual, sino sean transformados mediante la
renovación de su mente. Así podrán comprobar cuál es la voluntad de Dios, buena,
agradable y perfecta” (Romanos 12:1-2)

El secreto de los masones 1

El secreto de los masones 2

El secreto de los masones 3

El secreto de los masones 4

lunes, 13 de abril de 2009

DOMINGO DE RESURRECCIÓN 2009 -mensaje de Lucía

Hola Antonio Jesús,
Nos reunimos muy temprano en un día de Pascua lleno de luz, un poco cansados por la Vigilia de la noche anterior pero renovados por el air fresco y el sacramento de la naturaleza de la que somos parte.

Los participantes del retiro y los isleños llegaron de diferentes partes de la isla, y del mundo, a saludar la puesta del sol. Nos colocamos alrededor de una roca en medio del campo, la cual marca el centro exacto de la Isla Bere. Se ha observado desde la isla y desde la Bahía por miles de años, erecta con un propósito que apenas podemos imaginar. Hoy en día está cubierta de musgo verde claro, resguardada por el aire marítimo. Su roca gris y quietud sin forma nos lleva más cerca de nuestro propio centro interior.

Nuestro grupo era vivaz y juguetón a principio pero pronto se fue aquietando en atención mientras mirábamos la estrella de la mañana en el Este. Entre nosotros y el horizonte brillante había la silueta de una montaña por donde parecía que el sol aparecería. Había largas y delgadas líneas de nubes que se mezclaban con el agua. Arriba en el cielo aparecía la huella del vapor de una aeronave que momentáneamente parecía atrapada en la aurora rosada de la mañana. Atrás de nosotros, podíamos ver una intensa blanca luna, lista para posarse.

El participante más joven del retiro, un estudiante de teatro de Polonia, leyó la primera parte del Evangelio de San Juan, el cuál describe cuando los discípulos llegan a la tumba vacía, y como comienzan ellos a comprender las Escrituras que muestran que El resucitaría de entre los muertes y retornaría a casa. Volvimos a nuestro silencio atento; miramos y esperamos. Una madre cargó a su niño mientras que alguien se le acercó para ofrecerle ayuda para cargarlo.

Era imposible pensar que el sol no apareciera, pero en algunos momentos la espera parecía muy larga. Una idea irracional cruzó en las mentes de algunos de nosotros de que todo esto era en vano. En otros momentos, cuando los pensamientos se aquietaban en la atención pura y el mantra resonaba sin hacer esfuerzo, la espera se convertía en un trabajo de fe y en paciencia pura. En tiempo real no era posible observar si la luz se hacía más clara, pero en otros momentos parecía que sí y que el momento esperado estaba por llegar. Asegurarnos de que la luz ciertamente se hacía más intensa nos dio un suave gusto por la espera.

En su momento apareció el círculo del sol sobre la cima, oro puro derramándose contra la línea obscura del cielo. A principio parecía subir muy rápido. A medida de que más alto subía, era menos obvio y el oro se intensificaba en una órbita blanca que te hacía cerrar los ojos para poder verla.

Las personas que erigieron la piedra hace miles de años habían visto lo que ahora nosotros testificábamos. Tal vez ellos también esperaban en adoración a esta maravilla diaria de confiabilidad de la naturaleza. Estábamos parados en la fe del Cristo Resucitado y veíamos la puesta del sol como un sacramento - como toda la belleza de la naturaleza y de los amigos amorosos de quienes esperábamos su bendición. El miembro más viejo del grupo, un meditador de la isla, leyó la segunda parte del Evangelio, cuando Jesús le abre su corazón a María Magdalena para que ella lo reconociera.

Más tarde alguien me dijo que la espera le había parecido larga. Pensó que cuando finalmente el sol apareciera esto pudiera decepcionarlo. Pero cuando finalmente el sol se puso toda la fatiga y duda de la espera habían desaparecido como el rocío de la mañana y entonces surgía la alegría incondicional, la paz y la admiración de la Resurrección que ilumina al mundo.

De parte de todos nosotros: Felices Pascuas y Aleluya!

Laurence Freeman OSB

viernes, 10 de abril de 2009

Especial:Search

Cristianismo

De Wikipedia, la enciclopedia libre

Cristianismo
Fundador Jesucristo
Deidad Yahvé o Jehová
Tipo Monoteísmo, Abrahámica
Nombre y número de seguidores Cristianos, unos 2000 millones[1]
Texto sagrado La Biblia
Nace en Bandera de Palestina Provincia romana de Palestina
Tierra Santa Bandera de IsraelJerusalén, Belén, Nazaret

(Israel)

País con mayor cantidad de cristianos Bandera de los Estados UnidosEstados Unidos
Ramas Catolicismo, Ortodoxismo, Protestantismo
Símbolo La cruz
Comunidades Congregaciones
Templos Iglesias
Clero Sacerdotes, Pastores, etc.
Religiones relacionadas Judaísmo e Islam


El cristianismo es una religión monoteísta de origen judío que se basa en el reconocimiento de Jesús de Nazaret como su fundador y figura central. Sus seguidores creen que Jesús es el hijo de Dios y el Mesías (o Cristo) profetizado en el Antiguo Testamento, muriendo por los pecados del género humano, resucitando luego de ello.

Dentro de sus escritos sagrados, comparte con el judaísmo el Tanaj, llamado Antiguo Testamento por los cristianos. Por este motivo es considerada una religión abrahámica junto al Judaísmo y al Islam.

Sus inicios datan del año 33[2] aproximadamente, cuando era considerada una secta judía al igual que otras creencias de la época.[3] Desde que el cristianismo se convirtió en la religión oficial del Imperio Romano en el siglo IV, ha influido de manera significativa en la cultura occidental y en muchas otras culturas a través del mundo. En la actualidad posee más de 2.100 millones de adherentes,[1] o cerca de un tercio de la población mundial, siendo la religión con más seguidores del mundo.

La palabra "cristianismo" proviene del griego χριστιανους, christianóus, ‘cristiano’, la cual a su vez proviene del nombre propio Χριστός, Christós, traducción del hebreo "Mesías" que significa "Ungido". El origen del término se indica en el libro de Hechos de los Apóstoles:

«Después de esto, Bernabé fue a Tarso a buscar a Saulo, y cuando lo encontró, lo llevó a Antioquía. Allí estuvieron con la iglesia un año entero, enseñando a mucha gente. Fue en Antioquía donde por primera vez se les dio a los discípulos el nombre de cristianos»
Hechos 11:25-26.[4]

Contenido

[ocultar]

Creencias

El criterio general para basar las creencias se encuentra en sus escritos sagrados, entre los que destaca la Biblia, siendo la única fuente doctrinal válida de muchas denominaciones, en particular las de corriente protestante.

Otra fuente doctrinal importante son los credos, aunque no poseen necesariamente la unicidad de criterios para su aceptación, ya que pueden ser aceptados total o parcialmente, o rechazados en su totalidad, dependiendo de la denominación. Algunas tradiciones cristianas, tales como los bautistas y las Iglesias de Cristo, aceptan estas creencias, pero no el credo mismo, debido a que los credos son considerados en estos grupos como no pertenecientes a las escrituras. Todo lo anterior sucede también con otros escritos aunque no poseen tanta aceptación como la Biblia.

Existen enormes diferencias en las creencias de aquellos que se identifican como cristianos, aun así es posible plantear afirmaciones generales las que describen las creencias de una gran mayoría, entre las que destacan:

Cristo crucificado, de Diego Velázquez
  • Jesucristo es el Mesías (o Cristo) descrito en el Antiguo Testamento y el hijo de Dios. Las corrientes principales del cristianismo aseguran que es completamente Dios (o divino) y completamente humano: dos naturalezas en una persona.
  • La "Resurrección General", en la cual las personas que han vivido se levantarán de la muerte al final del tiempo, para ser juzgadas por Jesucristo.

No todos los cristianos han aceptado completamente estos estatutos de fe. De hecho, la mayor parte de los credos apuntan a diferenciar ciertas creencias de otros cristianos primitivos, los cuales son tomados usualmente como heréticos, ya que representan una divergencia consciente de la corriente principal del cristianismo. La mayoría de las disputas se centran en la divinidad de Jesús, la Trinidad, o ambos. Ejemplos de esto incluyen a los grupos ebionitas, los cuales niegan la divinidad de Jesús, así como los grupos docetistas, que niegan que Cristo haya sido humano, o los arrianos, quienes rebaten que el Padre y el Hijo sean "un ser".


Escrituras

Biblia Vulgata

Existe dentro del cristianismo una agrupación de libros en lo que se conoce como Biblia, que contiene texto sagrado para su consideración y obediencia. Las distintas denominaciones cristianas varían en cuanto a la forma de traducción e interpretación de dichas escrituras.

Textos

Virtualmente todas las iglesias cristianas aceptan la autoridad de la Biblia, lo cual incluye el Antiguo Testamento y el Nuevo Testamento, si bien el canon bíblico, o libros que se incluyen, difieren entre las diferentes denominaciones, como es el caso del Antiguo Testamento.

En el catolicismo se incluyen los libros llamados Deuterocanónicos desde el siglo IV. Estos libros fueron retirados después de la Reforma por el protestantismo, igualando los libros incluidos en el Antiguo Testamento al canon aceptado por el judaísmo.

Se entiende por texto apócrifo todo libro bíblico que no se incluye en el canon aceptado, si bien, tanto el catolicismo como el protestantismo coinciden en utilizar este término para referirse a textos excluidos del canon católico, reservando el de Deuterocanónicos para los libros propios del catolicismo.

Algunos grupos cristianos también han generado escrituras adicionales y son consideradas como escritura "inspirada". Ejemplos muy conocidos incluyen el Libro de Mormón, que declara ser "otro Testamento de Jesucristo", Doctrina y Convenios, y la Perla del Gran Precio empleados por los mormones; o las escrituras de la fundadora de la Ciencia Cristiana, Mary Baker Eddy.

Otros, como los Testigos de Jehová, han producido sus propias traducciones de la Biblia en los que se asegura que son la única traducción totalmente confiable. Esta elevación de otras escrituras al mismo nivel de las escrituras aceptadas es la mayor causa de disputas entre estos grupos y las principales corrientes cristianas. Se podría esperar que los luteranos y los calvinistas considerasen las interpretaciones de Lutero y Calvino respectivamente con similar reverencia, pero no es así; de hecho la mayoría de los teólogos católicos y protestantes están de acuerdo que no son de ninguna forma "inspirados".

El grado de sacralidad de los textos bíblicos varía entre las distintas denominaciones. En el catolicismo y la iglesia ortodoxa, el texto suele ser considerado per se digno de algún grado de culto, y es llevado en procesión y colocado en altares o lugares dignificados. En el protestantismo, el texto carece de este tipo de valoración y sólo es tomado en cuenta, en forma independiente al libro físico, el contenido de las escrituras y su interpretación.

Interpretación

Entre las distintas denominaciones cristianas no existe consenso en la interpretación de la Biblia, lo cual ha sido la principal causa de las divisiones históricas y presentes en la doctrina y práctica cristiana. La posición más extrema en cuanto a la literalidad y conservacionismo del contenido de la Biblia cristiana se ha denominado "fundamentalismo cristiano" y se asocia principalmente al protestantismo. Esto tiene relación a uno de los principios de la Reforma, que es la sola scriptura de acuerdo a lo cual, se ve a la Biblia como la única y final fuente de fe y doctrinas y asume que cualquier creyente cristiano es capaz de interpretarla.

Católicos, ortodoxos y algunos anglicanos consideran a la Biblia como una fase formativa de la tradición de la iglesia, la cual ha sido continuada mediante decisiones de los concilios ecuménicos, las escrituras de los Padres de la Iglesia y, en el caso del catolicismo, por declaraciones papales.

Una de las causas de las diferencias en las interpretaciones radica en la precisión con la que se han traducido los textos de los originales y se ha transmitido su sentido, con las consideraciones etimológicas y lingüísticas que corresponden.

Debido a esto, existen en el mundo numerosas traducciones de la Biblia, cuyo sentido, muchas veces, carece de la fiabilidad requerida y varía su sentido, hasta el punto de generar controversias doctrinales o de aplicabilidad entre quienes las interpretan.

La vida después de la muerte

Representación artística del Purgatorio

Las visiones de los cristianos de la vida después de la muerte generalmente involucran el Cielo (también llamado Paraíso) y el Infierno. El catolicismo, desde los primeros siglos cree en un lugar intermedio llamado Purgatorio. A excepción de este último (cuyos habitantes entrarán finalmente al Cielo, después de una "purificación"), la permanencia en estas regiones es usualmente asumida como eterna. Hay, sin embargo, algunos debates en este último punto, por ejemplo entre los ortodoxos.

Muchos cristianos interpretan la "salvación" como la capacidad de entrar al Cielo (y escapar del Infierno) después de la muerte, aunque algunos teólogos han lamentado esta tendencia. La pregunta de "quién es salvo" ha sido considerada como un misterio por muchos teólogos, aunque los protestantes lo consideran como un tema de aceptación de Jesús como único Señor y Salvador, rasgo que es sólo la expresión de un hecho consumado para los predestinacionistas, como los calvinistas. La creencia de que todos serán o pueden ser salvos se conoce como universalismo.

Generalmente no está claro cómo la vida después de la muerte se ajusta con la doctrina de la Resurrección General, en cuestiones como, por ejemplo, si la vida eterna comienza inmediatamente después de la muerte, o al final del tiempo; y si esta vida después de la muerte involucrará la resurrección de un cuerpo físico o en una forma espiritual glorificada. La mayoría de los cristianos aseguran que un alma sin conciencia sobrevive a la muerte física del cuerpo, aunque otros, rechazan esto diciendo que solamente los buenos serán físicamente "resucitados", mientras que los otros permanecerán en la tumba.

En cambio, los Testigos de Jehová aseguran que los muertos están inconscientes e impotentes en sus sepulcros, que no existe nada que sobreviva a la muerte del cuerpo físico, y que en la resurrección Dios devolverá la vida a quienes Él tenga en su memoria, tanto personas justas como injustas. Por lo tanto, lo que creen los Testigos es que la resurrección significará una reconstrucción completa de los seres humanos fallecidos que están durmiendo en el sueño de la muerte.

Algunas denominaciones cristianas, tratadas como apóstatas por la corriente principal del cristianismo, han promovido la creencia en la reencarnación (principalmente el Nuevo Pensamiento e iglesias de la Nueva Era) o fantasmas (muchas iglesias espiritualistas se identifican a sí mismas como cristianas). Estos grupos normalmente aseguran que tales doctrinas se pueden encontrar en la Biblia o en la tradición cristiana primitiva.

El fin del mundo

El Credo Niceno afirma que este mundo algún día llegará a su fin, cuando Cristo regresará (véase Segunda Venida) para juzgar a los vivos y a los muertos e inaugurar un cielo nuevo y una tierra nueva. Además de esta importante doctrina, los cristianos mantienen diferentes opiniones del tiempo, significado y naturaleza de los eventos que preceden el retorno de Cristo. Varias interpretaciones escatológicas como el Futurismo, añaden detalles como el reinado del Anticristo, el Armagedón, el Rapto, y el Milenio. Aunque son de mucha importancia para ciertos grupos, la mayoría de los cristianos y las denominaciones cristianas no le dan un gran énfasis a las enseñanzas escatológicas enfocándose en el Evangelio y las enseñanzas de Cristo. Algunos cristianos esperan que estos eventos ocurran en un futuro muy distante, mientras otros lo interpretan de manera simbólica.

Otros insisten que el Juicio Final es inminente, siguiendo una antigua línea de pensamiento el cual posiblemente se extiende a Jesús mismo. Aunque Jesús no dijo el "día o la hora" otros han intentado predecir el fin del mundo en el año 1000 (la "Larga Noche de Terror"), 1666, 1844 (la Gran Decepción de la historia del movimiento millerita), 2000 y 2001 por nombrar algunos episodios históricos. Tales expectativas son fácil blanco para el humor (por ejemplo, el Cuento de Miller de los Cuentos de Canterbury). Aun así, los principales grupos cristianos todavía afirman que algún día, el Juicio Final vendrá, y muchos no estarán preparados.

Algunos grupos sostienen que todos estos eventos ya han ocurrido. Los Testigos de Jehová dicen que "los últimos días" referidos en la Biblia comenzaron en 1914, y que Cristo se encuentra gobernando de manera "invisible" desde 1917. La Iglesia de la Unificación enseña que Cristo ha retornado en la persona de su fundador, Sun Myung Moon.

Prácticas

Las creencias ortodoxas y católicas describen las prácticas en términos de siete sacramentos:

Los protestantes en general reconocen la naturaleza sacramental del bautismo y la Santa Cena (Eucaristía) y los de línea calvinista reconocen la profesión de fe equivalente a la Confirmación de los católicos, pero sólo cuando la persona ya es totalmente consciente de su salvación (actitud que también ha ido ganando aceptación entre varios grupos católicos[cita requerida]). Grupos anabaptistas y hermandades añaden la inmersión. Pentecostales y grupos carismáticos enfatizan los "dones del Espíritu" tales como la sanidad espiritual, profecía, exorcismo, hablar en lenguas, o (muy ocasionalmente) manejo de serpientes. Los cuáqueros niegan por completo el concepto de sacramento, pero sus "testimonios" de paz, integridad, uniformidad, y sencillez pueden ser mencionados como equivalentes funcionales. En general, la línea principal protestante tiende a ver a los rituales más una conmemoración que un misterio. Su concepto de prácticas cristianas incluye actos de piedad personal como la oración, lectura de la Biblia, y un intento de vivir de una forma moralmente correcta. Una profunda tradición dice que es imposible para la gente el reformarse por sí misma, pero que ese progreso sólo puede ocurrir con la gracia de Dios.

Bautismo

Representación del bautismo de Jesús

El bautismo es un rito usual por medio del cual se hace una bienvenida al cristianismo. Involucra el rociar o derramar agua en la frente o la inmersión en agua. Se puede aplicar tanto a niños como a "creyentes adultos" (el cual puede incluir jóvenes adolescentes). Algunas tradiciones, como la que mantienen los bautistas insisten que el bautismo por inmersión de adultos creyentes es el único método válido, debido a que la palabra para "bautismo" que aparece en el texto griego koiné en el que fue escrito el Nuevo Testamento, baptizein, significa "sumergir", zambullir". Otros, como los católicos y ortodoxos, han reconocido ambos métodos en todas las épocas, pero añaden restricciones de quién puede dirigir válidamente el ritual.

El bautismo proviene de la práctica judía de la inmersión (mikveh) para propósitos de un ritual de purificación. La práctica cristiana es derivada del llamado de Juan el Bautista al arrepentimiento (metanoia), y, según el catolicismo, es para purificación del pecado original o, según la práctica protestante, para manifestar públicamente un nuevo nacimiento espiritual. Al contrario que el ritual judío de la inmersión, un cristiano sólo se puede bautizar (válidamente) una vez.

Adoración semanal

En el libro Primera Apología de Justino Mártir (capítulo LXVII) se describe un servicio del siglo II, el cual se puede aplicar igualmente a la mayoría de las iglesias de hoy, que aluden los siguientes componentes.

  • Lectura de las Escrituras iniciando con una lectura del Antiguo Testamento, uno de los Evangelios o una Epístola. A menudo se ordenan sistemáticamente en un ciclo anual, usando un libro llamado leccionario.
  • Un sermón. En tiempos antiguos esto seguía a las lecturas de las Escrituras (caso que aún aplica en el catolicismo), en otros casos esto ocurre al final del servicio.
  • Oración congregacional y acción de gracias. Normalmente esto ocurre regularmente durante el servicio. Justino no menciona esto, pero algunas corrientes cristianas los entonan como himnos. El Padrenuestro es comúnmente recitado. En muchas corrientes protestantes esto ha sido sustituido por cánticos.
  • La Eucaristía (también llamada Comunión Santa), es un ritual en el que pequeñas cantidades de pan y vino se comen y toman. Los protestantes dicen que representan el cuerpo y la sangre de Cristo; ortodoxos y católicos dicen que se transforman al cuerpo y la sangre de Cristo (la doctrina de la transustanciación). Las iglesias en la familia "litúrgica" (ortodoxos, católicos y algunos anglicanos) ven esto como la parte principal del servicio, mientras que los protestantes lo celebran de manera menos frecuente. En muchos casos hay restricciones de quién pueda tomar parte, por ejemplo, sólo católicos que no se encuentren en pecado mortal pueden tomar parte de ella en una Iglesia Católica.
  • Una "recolección" de "ofrendas" en el que a las personas se les pide que contribuyan con dinero. Los cristianos tradicionalmente usan estos dineros no sólo para mantener la iglesia, sino también para obras de caridad de varios tipos.

Existen un alto número de variaciones o excepciones; en algunas ocasiones, rituales como bautismos o bodas se incorporan al servicio. En muchas iglesias de hoy, los niños y los jóvenes son excusados de ir al servicio principal para ir a la Escuela Dominical. Muchas denominaciones se desvían del patrón general en una forma más fundamental. Por ejemplo, los Adventistas del Séptimo Día se reúnen en sábado (el Sabbath bíblico), no como el resto de las ramas del cristianismo, que las realizan en domingo. Pentecostales y carismáticos aseguran moverse espontáneamente en el Espíritu Santo, en vez de seguir un orden formal de servicio. En las reuniones de los cuáqueros, los participantes se sientan silenciosamente hasta que son movidos por el Espíritu Santo para hablar.

En algunas denominaciones (principalmente las litúrgicas), el servicio es dirigido por un sacerdote. En otros (principalmente entre protestantes), hay un ministro, predicador o pastor. Otros grupos pueden tener déficit de líderes formales, ya sea por principio o por necesidad local. Además, hay servicios "mayores" de iglesia, caracterizados por una gran solemnidad y rituales, y servicios "menores" en donde una atmósfera más casual prevalece, incluso si el servicio en cuestión es de naturaleza litúrgica.

En iglesias ortodoxas, la congregación tradicionalmente se mantiene a través de la liturgia. Los católicos romanos y muchas iglesias protestantes siguen algo predeterminado en donde los participantes se ponen de pie para cantar, se arrodillan para orar, y se sientan para escuchar (por ejemplo, en el sermón). Otros son menos programados, y pueden ser muy animados y espontáneos. Usualmente se incorpora música, y a menudo incluye un coro o un órgano. Algunas iglesias usan sólo música a capella ya sea como regla (muchas Iglesias de Cristo objetan el uso de instrumentos musicales en la adoración) o por tradición (como en la ortodoxa). Una tendencia reciente es el crecimiento de la "adoración integrada", la cual combina la liturgia con espontaneidad. Este orden en la adoración es a menudo un resultado de la influencia de la renovación carismática dentro de las iglesias que son tradicionalmente litúrgicas.

Estilo de vida cristiana

El Sermón del Monte

Al contrario que en otras religiones, el cristianismo no ha desarrollado un código legislativo religioso, probablemente debido a que el Imperio Romano ya poseía un código penal funcional, haciendo innecesario para las autoridades cristianas el duplicar varias de sus prohibiciones.

Existe una gran tradición dentro del cristianismo al decir que Cristo excede las leyes del judaísmo; que el amor (a Dios y al prójimo) es el "Gran Mandamiento", desde el cual todas las otras leyes morales son obtenidas; que ningún ser humano puede esperar evitar el pecado completamente; que una persona no debe juzgar a otros (teniendo Dios ese único privilegio), entre otras.

Aun así, el Nuevo Testamento también contiene importantes guías morales para los cristianos. Jesús en el Sermón de la montaña le pide a sus seguidores, entre otras cosas, el amar a sus enemigos, ser preseverantes, misericordiosos, y humildes; en Marcos 10:21 le pide a un "joven hombre rico" vender sus posesiones, y darle el dinero a los pobres. Sin embargo, el pedido de Jesús en este caso no fue un enfoque en vivir una vida sin riqueza alguna, sino más bien desenmascarando la idolatría en el corazón de la mayoría de los ricos.

Algunos cristianos dicen que estas directivas son extraordinariamente difíciles, bordeando lo impráctico. Al mismo tiempo, la mayoría de los cristianos admiran a aquellos cuyas vidas parecen personificar estos principios, como Francisco de Asís, Albert Schweitzer o la Madre Teresa.

Algunos juicios morales de Jesús son más abordables, pero todavía no son de práctica general entre todos los cristianos. En el Sermón del Monte él habla en contra del divorcio (un tema controvertido en muchas denominaciones cristianas), y contra el juramento (una prohibición enfatizada principalmente por los cuáqueros).

Oración

Artículo principal: Oración en el cristianismo

Todas las versiones y variaciones conocidas del cristianismo practican la oración. Las oraciones cristianas puede ser formulistas, improvisadas o (según los carismáticos) inspiradas por el Espíritu Santo. Las oraciones normalmente se agrupan en categorías de acción de gracia, adoración, petición, intercesión y comunión. Las oraciones cristianas pueden ser dirigidas a Dios Padre, a Cristo o a un santo (en el caso de los católicos y ortodoxos). Los católicos han desarrollado una práctica devocional de orar el rosario. Entre las oraciones formulistas el Padre Nuestro y los Salmos, y en círculos católicos el Ave María son muy comunes.

La pregunta por de la eficacia de la oración está llena de diferendos teológicos. Algunas iglesias enseñan que la oración es capaz de alterar el ambiente físico, tomando en cuenta cosas como la sanidad espiritual. Ejemplos de este tipo de iglesias incluyen la Ciencia Cristiana así como varias iglesias del Nuevo Pensamiento.

Al final de cada oración, normalmente se dice Amén ("así sea").

Festividades

Católicos, cristianos orientales y cerca de la mitad de los protestantes siguen un calendario litúrgico con varias festividades.

Incluso cristianos que no siguen una tradición litúrgica se les puede ver celebrando Navidad y Pascua, aunque existen desacuerdo en cuanto a las fechas de celebración. Unas cuantas iglesias objetan el reconocimiento de festividades especiales, pero no obstante afirman los eventos que se celebran en las festividades. En esta materia, la encarnación y resurrección de Cristo se celebra en los servicios de cada iglesia.

Una antigua tradición en el cristianismo (probablemente inspirada en la tradición judía) y practicada por Jesús durante su vida, era el ayuno. El catolicismo distingue entre "ayuno" (que involucra tres comidas diarias, en las que sólo una puede incluir carne roja) y "abstinencia" (ninguna carne roja). El período de ayuno más conocido es la cuaresma. En la actualidad, la iglesia católica ha ido sustituyendo esta práctica por un ayuno que implica el privarse de algo deseable como ofrenda a Dios. Cerca de la mitad de los protestantes carecen de la tradición del ayuno. En iglesias evangélicas y denominaciones paradenominacionales, el ayuno se practica frecuentemente, muchos de los cuales lo llevan a cabo con abstinencia total de alimentos durante un lapso de tiempo, ingiriendo solamente agua.[5]

Símbolos

El símbolo más conocido del cristianismo es sin duda la cruz, del cual existe una gran variedad de formas, algunos afirman que la cruz es el primer logo exitoso a nivel mundial[cita requerida]. Varias denominaciones tienden a favorecer cruces distintivas: el crucifijo para los católicos -dentro del cual diversas órdenes religiosas también incluyen variantes para identificarse, como la Tau franciscana o la Cruz de Calatrava de los Dominicos-, la cruz ortodoxa para los ortodoxos, una cruz sin adornos para los protestantes. Sin embargo, no es una regla utilizar una u otra cruz. Otros símbolos cristianos incluyen el símbolo de un pez o Ichthys (del griego Ichthys) la cual se dice proviene del acrónimo I (Iesous), Ch (Christos), Th (Theou), Y (Hyos, la "h" el signo diacrítico en griego), S (Soter), o "Jesús, Cristo, Hijo de Dios, Salvador", el que fue utilizado por los Cristianos primitivos, al igual que el ancla. Constantino I el Grande utilizó también el Crismón para identificarse con el cristianismo, este último está formado por las primeras dos letras griegas del nombre "Cristo".

Ramas

A través de su historia, el cristianismo ha pasado por numerosas divisiones generando diversas sectas con creencias y tradiciones propias que varían de acuerdo a la cultura y el lugar. Estas amplias divisiones, a su vez, no son homogéneas. Por el contrario, algunas ramas poseen amplios desacuerdos y en otros casos la división omite simpatías existentes. Desde la Reforma, el cristianismo se representa normalmente como dividido en tres ramas principales:[6]

Catolicismo

Con poco más de mil millones de miembros bautizados,[1] esta categoría incluye a la Santa Iglesia Católica Apostólica,con sede en Roma, con fieles de tradición latina y otras comunidades católicas orientales. Tienen como común denominador el reconocer la autoridad del Papa y una marcada estructura organizacional.[7]

Protestantismo

El protestantismo incluye numerosas denominaciones y doctrinas como: anglicanismo, luteranismo, Bautistas, metodismo, adventismo y pentecostalismo, los que descienden, directa o indirectamente, de la Iglesia Católica debido a la Reforma protestante del siglo XVI.[8] En la actualidad, la corriente evangélica y fundamentalistas aseguran basarse sólo en la Biblia, y no por los dogmas establecidos por la Iglesia Católica[cita requerida]. Esto ha provocado cierto grado de unión entre las diferentes ramas de cristianismo protestante, y ha creado una nueva generación de creyentes, los cuales no se identifican con ningún credo en particular, sino que simplemente se llaman "cristianos", aunque su origen proviene del protestantismo surgido del cisma provocado de la reforma iniciada por Martín Lutero.[cita requerida] El total a través del mundo es de más de 600 millones de personas.[1]

Ramificación del protestantismo a lo largo de los siglos.

Iglesia Ortodoxa

La Iglesia Ortodoxa incluye la Iglesia Ortodoxa Griega, las Iglesias Orientales Ortodoxas y la Iglesia Asiria Oriental, con una membresía combinada de más de 240 millones de miembros bautizados.[1] Aseguran una sucesión apostólica desde los tiempos de Jesús. Su organización está constituida por varias iglesias autocéfalas, que reconocen la autoridad, meramente simbólica, de acuerdo al patriarcado que correspondan[9]

Otras ramas

Hay otras confesiones cristianas que han surgido de cismas posteriores a los relacionados con la Reforma Protestante. Así, por ejemplo, la Iglesia Católica Antigua y la Iglesia Católica Apostólica Brasileña, la Fraternidad San Pío X,[10] entre otros, que sostienen posturas contrarias a la católica en temas puntuales.

Existen otras denominaciones e iglesias las cuales se consideran como cristianas pero que se auto-marginan de la clasificación descrita, por lo que generalmente no son aceptadas como tales por las iglesias apostólicas[cita requerida]. Estas incluyen a las Iglesias Indígenas Africanas con cerca de 110 millones de miembros[1] (las estimaciones varían significativamente), la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días (llamados también mormones) con más de 12 millones de miembros, los Testigos de Jehová con aproximadamente 6,5 millones de miembros,[1] y otros grupos minoritarios. Los primeros líderes de la mayoría de estos grupos fueron originalmente adherentes protestantes.

Grupos con creencias restauracionistas —incluyendo las Iglesias de Cristo, algunos anabaptistas, la Sociedad Religiosa de los Amigos, y otros— se consideran a si mismos como totalmente separados del protestantismo en el cual a menudo se les incluye.

Las Iglesias de la Comunión Anglicana dicen ser seguidores de una "vía media," un camino entre el Catolicismo Romano y el Protestantismo y por ende, a menudo se listan separadamente.

Un número de grupos mantiene que las ramas del cristianismo presentadas anteriormente reniegan de la iglesia original instituida y fundada por Cristo como resultado de una Gran Apostasía, tomando como base que estas denominaciones fueron creadas mucho después de la muerte de Jesús[cita requerida].

Algunos grupos aseguran directa descendencia teológica de la iglesia original retratada en el Nuevo Testamento como los de la Iglesia de la Nueva Jerusalén, pentecostales del nombre de Jesucristo, grupos de la Iglesia de Dios del Séptimo Día, Testigos de Jehová, mormones, los Cristadelfianos y muchos otros que aseguran ser una completa restauración de la iglesia original.

Por último, habría que agregar a esta lista a los distintos grupos y movimientos del llamado judaísmo mesiánico, que, si bien se autoproclaman israelitas —llegando incluso a seguir más y menos rigurosamente diversos rituales judíos que el cristianismo ha dejado de lado—, al reconocer a Jesús como el Mesías, y evangelizar cumplen las dos condiciones básicas del cristianismo para ser considerado como tal.

Desarrollo de las ramas del cristianismo desde la raíz del cristianismo primitivo.

Historia

Artículo principal: Historia del cristianismo

La historia del cristianismo es difícil de separar de la de Europa occidental (y de varias otras culturas y regiones). En resumen, podemos notar la expansión inicial del cristianismo a través de la cuenca del Mediterráneo, su legalización bajo Constantino I el Grande (siglo III) y el establecimiento como religión oficial del Imperio Romano bajo Justiniano I (siglo VI); el desarrollo de antiguas comunidades minoritarias en Persia, India, y China; la conversión de varios reinos europeos; el Gran Cisma donde se separó el cristianismo ortodoxo de oriente del catolicismo romano (fechado convencionalmente en 1054); la pérdida del norte de África y el Medio Oriente a manos del Islam; la Reforma Protestante con la publicación por parte de Martín Lutero de sus 95 tesis en 1517); expansión del cristianismo en las Américas, Oceanía, las Filipinas y Corea del Sur; la división del protestantismo en cientos de denominaciones destacando últimamente el rápido crecimiento del pentecostalismo y los evangélicos; y los debates modernos de la ciencia, criticismo bíblico y el feminismo.

Para ver las contribuciones del cristianismo a la humanidad y a la cultura mundial, véase en filosofía cristiana, arte cristiano, literatura cristiana, música cristiana, arquitectura cristiana.

Estructura de la Iglesia Católica

La Iglesia Católica e Iglesias Orientales (tanto en comunión con Roma o autocéfalas) son gobernadas por una jerarquía: los obispos dirigen regiones locales (llamadas diócesis) y nominan sacerdotes para administrar congregaciones individuales. En la Iglesia Católica, la autoridad suprema la posee el Obispo de Roma, quien es llamado "el Papa" (del Latín papa, que significa "papá"). Es electo por un Colegio de Cardenales y normalmente sirve de por vida.

Las iglesias ortodoxas y orientales pueden ser descritas como redes de iglesias de los cuales los obispos están "en comunión" unos con otros. No tienen una personería similar al Papa, aunque los Patriarcas presiden sobre ciertas partes de la iglesia. Iglesias Anglicanas también son episcopales ("dirigidas por obispos") en su gobierno.

Los Creyentes Antiguos se levantaron cuando algunos creyentes ortodoxos rusos se rebelaron en contra de sus obispos por el tema de las "reformas" del Patriarca Nikon. Aunque su motivación original era prevenir los cambios en su religión, eventualmente se encontraron en la posición de tener que funcionar sin obispos o sacerdotes (ya que estos últimos son ordenados por los obispos). Algunos eliminaron el rol sacerdotal, mientras que otros buscaron reclutar nuevos sacerdotes entre los ortodoxos.

Porcentaje del Cristianismo por país.

La mayoría de las iglesias protestantes carecen del orden de jerarquías que caracteriza a las denominaciones litúrgicas. El rol de "predicadores" o "ministro" es a menudo tratado como un trabajo ordinario, en el cual muchas iglesias creen que pueden ser llenados con cualquier creyente con el suficiente conocimiento de Cristo. Otros especifican que el líder de la congregación debe haber ido a un seminario educativo relacionado o tener la sensación de haber sido "llamado" (similar a la vocación) por Dios en ese rol.

La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días es dirigida por una jerarquía consistente en un profeta y doce apóstoles. Aseguran que es la misma estructura que se encontraba en la iglesia primitiva. Su dirección es implementada en todo el mundo en congregaciones locales por presidentes y obispos locales. No hay un clero pagado y la mayoría de los hombres mormones son ordenados al sacerdocio o para mantener los "decretos sacerdotales".

Un tema teológico importante es "¿qué es la iglesia?" La mayoría de los cristianos aceptan que existe sólo una sola Iglesia (a la que los credos clásicos se refieren), el cual se identifica con "el cuerpo de Cristo". Los católicos romanos y los ortodoxos consideran que la iglesia es una realidad espiritual y también una comunidad existente y visible. Los católicos romanos identifican esta iglesia como la que subsiste en la Iglesia Católica Romana, mientras que los ortodoxos consideran que su rama de iglesias son la "iglesia verdadera". Los protestantes tienden a ver a "la iglesia" como una entidad invisible que se puede distinguir de la unión de todos los creyentes "verdaderos" (que toman a Jesucristo como su Señor) existentes dentro de varias denominaciones cristianas. Algunos grupos (Testigos de Jehová, mormones) aseguran que sólo ellos son la iglesia verdadera. Tanto en la Iglesia Católica, como entre diversas comunidades protestantes existen algunas corrientes ecuménicas que tienden a universalizar el concepto de Iglesia.

Relación del cristianismo con otras religiones

Debido a su historia cambiante y a las numerosas denominaciones, es difícil entender el nivel actual de las relaciones del cristianismo con otras religiones. Esto varía de región en región, y de denominación en denominación. La siguiente sinopsis refleja parte de éstas:

Paganismo

El cristianismo y las religiones paganas clásicas de la antigüedad son representadas popularmente como antagónicas, donde cada una persigue y destruye a la otra, pero esta es una simplificación muy grande. Incluso el emperador pagano y anticristiano Juliano el Apóstata (361-363) admitió que "Estos galileanos sin dioses (cristianos) alimentan no sólo su propia pobreza sino nuestra falta de cuidado propio" [cita requerida]. Sin embargo, como apuntan Karlheinz Deschner y tantos otros, Juliano fue un emperador más bondadoso y permisivo que cualquiera de sus antecesores o sucesores cristianos.[11]

Los Padres de la Iglesia tuvieron diversas actitudes hacia la enseñanza pagana, la cual va desde el rechazo vocalizado, hasta el reconocimiento de la inspiración parcial de filósofos como Platón, cuya imagen se encuentra entre los santos en algunas iglesias y paredes de monasterios.

Judaísmo

Históricamente, la relación entre el judaísmo y el cristianismo ha sido tensa, por decir lo menos. En el pasado, a los cristianos a menudo se les enseñaba que "los judíos" mataron a Cristo, por cuyo "asesinato" padecieron una culpa colectiva, una interpretación que la mayoría de las denominaciones ahora rechaza. Los judíos mientras tanto han tendido a asociar al cristianismo con varias matanzas, o con los peligros de la asimilación, y puede decirse que razón no les faltaría al haber sido víctimas de masacres, marginaciones, destierros y expropiaciones a manos de la Iglesia o de los príncipes cristianos. Una parte de la prédica de Martín Lutero era de tono claramente antisemita: "Mi consejo es: primero que sus sinagogas sean quemadas hasta los cimientos, y que todo aquel que sea capaz esparza azufre y brea; mejor sería que alguien arrojara sobre ellas fuego del infierno", escribe en "Sobre los Judíos y sus Mentiras" (1543).

El antisemitismo tiene una larga historia en el cristianismo, y sin duda está lejos de declinar (por ejemplo, en la Rusia contemporánea). Sin embargo, desde el Holocausto, muchas conversaciones han apuntado a la reconciliación cristiana-judía y las relaciones se han mejorado de manera importante. Hoy en día, muchos evangélicos conservadores aceptan el sionismo cristiano.

Sin embargo, no se puede afirmar que el cristianismo sea "antisemita", sino más bien algunos cristianos. Muchas corrientes cristianas defienden el trato de los judíos como hermanos a partir de las palabras de Jesús: "Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen." (Lc. 23,34).

El fenómeno del judaísmo mesiánico se ha transformado en algo que debilita las relaciones cristiano-judías. Los judíos mesiánicos, que generalmente buscan combinar la identidad judía con el reconocimiento de Jesús, son rechazados por grupos de la corriente principal judía, quienes descartan al judaísmo mesiánico casi tanto como el cristianismo con connotación judía.

Islam

Adherentes del Islam se han referido históricamente a los judíos, a los cristianos y a ellos mismos (entre otros) como la Gente del Libro debido a que todos basan su religión en libros que tienen un origen divino. Los cristianos, sin embargo, no reconocen el Corán como un libro genuino de revelación divina, ni están de acuerdo con su estimación de que Jesús es un profeta incluso inferior a Mahoma según el Islam, o no aceptan que Mahoma fuera un profeta genuino.

Los musulmanes, por su parte, creen que parte de los Evangelios, la Torá y los libros proféticos de los judíos han sido olvidados, malinterpretados y distorsionados por sus seguidores. Basados en esa perspectiva, los musulmanes ven el Corán como la corrección a los errores del cristianismo. Por ejemplo, los musulmanes rechazan la creencia en la Trinidad, y en otras expresiones de divinidad de Jesús, como incompatibles con el monoteísmo.

Las dos creencias han experimentado a menudo controversias y conflictos (un ejemplo son las Cruzadas) aunque también han existido relaciones de bien mutuo. Las escrituras del teólogo Tomás de Aquino frecuentemente citan aquellas del filósofo judío Moisés Maimonides así también como las del pensador Musulmán Averroes ('Ibn-Rushd).

El 6 de mayo de 2001, el Papa Juan Pablo II, el primer Papa en orar en una mezquita, entregó una dirección en la Mezquita de Omayyad en Damasco, diciendo: "Es importante que los musulmanes y los cristianos continúen explorando las preguntas filosóficas y teológicas en conjunto, para poder obtener un conocimiento más objetivo y comprensivo de cada creencia religiosa del otro. El mejor entendimiento mutuo seguramente llevará, a nivel práctico, a una nueva forma de presentar nuestras dos religiones no en oposición, como ha sucedido a menudo en el pasado, sino en asociación para el bien de la familia humana".

Otros

Las relaciones cristiano-hindúes han tenido destinos encontrados. Por una parte, la tendencia natural del hinduismo ha sido el reconocer las bases divinas de muchas otras religiones, y en reverenciar a sus fundadores y santos practicantes. Por otra parte, las percepciones de un proselitismo agresivo por parte del cristianismo han generado un despliegue de violencia anticristiana, a menudo alimentada por los partidos políticos nacionalistas hindúes. En países occidentales, el Vedanta ha influenciado a algunos pensadores cristianos, mientras que los movimientos antisectistas han reaccionado en contra de actividades de gurús inmigrantes y sus seguidores.

El budismo y el protestantismo se vieron en conflicto político en el siglo XIX en Sri Lanka, con la eventual ofuscación del cristianismo; y en el Tibet alrededor de 1904 (la expedición Younghusband) con el mismo resultado. Varios eventos han servido para introducir varias tensiones en la teología budista y la meditación de varias generaciones de buscadores espirituales occidentales (incluyendo las religiones católicas), al punto de que el budismo se ha convertido en un "competidor" menor del cristianismo en su "hogar". Sin embargo las relaciones son en general buenas, excepto quizás en Corea del Sur y Vietnam. La república rusa de Kalmykia reconoce al budismo tibetano y a la ortodoxia rusa como sus religiones oficiales.

Grupos occidentales esotéricos y mágicos se han levantado a menudo para protestar contra el cristianismo. Algunos de estos como la teosofía o la cientología, han producido polémicas hostiles en contra del cristianismo.

Cristianismo y persecución

Artículo principal: Persecución de los cristianos

Antes del Edicto de Milán, el cristianismo primitivo era un movimiento ilegal, el cual muchos consideraban antisocial y ateo debido a que rehusaban realizar actividades religiosas paganas que se pensaba aplacaban a los dioses, convirtiéndose en una amenaza para la sociedad. Según Tertuliano, "Los cristianos tienen la culpa de todo desastre público y toda desgracia que sobreviene al pueblo. Si el Tíber sube hasta los muros, si el Nilo no sube e inunda los campos, si el cielo retiene la lluvia, si hay un terremoto o hambre o plaga, enseguida surge el clamor: '¡Los cristianos a los leones!'".[12] Un dibujo encontrado en Roma en la que un hombre con la cabeza de un asno colgando de una cruz, corrobora la idea que tenían los paganos con respecto al cristianismo.[13] Muchos cristianos primitivos murieron en el martirio, algunas veces en la arena, después de rehusar renunciar a su fe.

Además de los motivos religiosos, también existen motivos políticos. Muchos emperadores se deificaban a sí mismos y exigían a los súbditos de su imperio el que adoraran sus estatuas colocadas en las plazas de las ciudades; igualmente exigían se les dirigiera como hijos de dioses y señor de señores. Los cristianos se negaban a realizar estos actos, debido a que para ellos era herético decirle hijo de Dios a otro que no fuera Jesucristo, lo mismo que señor de señores, al igual que la adoración de estatuas. Por ello, los cristianos solían ser vistos como renegados políticos que iban contra el status quo establecido, lo que propiciaba también sus persecuciones.

La persecución de cristianos no es una cosa del pasado, y hoy se asocia generalmente con países musulmanes o comunistas. Por ejemplo, la República Popular China permite sólo iglesias reguladas por el gobierno, y normalmente toma duras medidas a iglesias o a católicos clandestinos.

Los cristianos han sido víctimas y perpetradores de persecución. En tiempos antiguos, las turbas cristianas frecuentemente hostigaban a los paganos y destruían sus templos, incluso con apoyo del poder civil. La filósofa Hipatia de Alejandría fue asesinada por un grupo de cristianos en el 415. Las comunidades judías han sufrido periódicamente violencia a manos cristianas[cita requerida].

Los cristianos no sólo han perseguido a miembros de otras religiones, sino también a otros cristianos. Bizancio suprimió las iglesias no calcedonias; las armadas cruzadas saquearon Bizancio; protestantes y católicos pelearon la Guerra de los Treinta Años. También se pueden mencionar la caza de brujas del principio de la Europa moderna.

Al discutir la persecución, se debe distinguir con cuidado entre

(a) persecución oficial del Estado;
(b) actos de violencia popular (los que pueden ser tácitamente permitidos por el estado), y
(c) el efecto colateral de guerras u otras agitaciones sociales.

Ejemplos actuales se pueden nombrar: las restricciones gubernamentales Griegas y Rusas para las actividades religiosas no Ortodoxas; la violencia antiaborto en Estados Unidos; y la "problemática" de entrada a Irlanda del Norte, respectivamente.

Quejas sobre discriminación también han sido hechas por y en contra de cristianos en diferentes contextos.

De acuerdo a los datos entregados por el historiador Edward Gibbon en la parte VIII del capítulo XVI de su "Decadencia y Caída del Imperio Romano" se presenta el cálculo de un máximo de 2.000 víctimas cristianas durante la Gran Persecución (303-313 E.C.) y un estimado total de 4.000. Kenneth Humphreys demuestra en un cuadro detallado que las persecuciones llevadas a cabo por el poder romano [3] se produjeron en períodos de tiempo intermitentes y muy restringidos.

Una vez legalizado el cristianismo con el Edicto de Milán, los cristianos, alentados primero por los privilegios que les garantizó Constantino I y luego por la declaración del cristianismo como religión exclusiva del Imperio Romano que promulgó Teodosio en el 380 E.C., atacaron el mundo pagano imponiendo la nueva religión.[14]

Bibliografía

En inglés

Notas

  1. a b c d e f g Adherents.com, Religiones por adherentes
  2. Religionfacts.com Fast Fact on Christianity (en inglés)
  3. Thomas F. Madden. From Jesus To Christianity: A history of the Early Church. The Modern Scholar. 2005. Universidad de Saint Louis. Pág 9. ISBN 1-4193-4772-1
  4. Biblia Dios Habla Hoy. 1996. Tercera Edición. Sociedades Bíblicas Unidas
  5. Lockward, A. 2003. Nuevo diccionario de la Biblia. Editorial Unilit: Miami. p. 126.
  6. Enciclopedia Británica, Cristianismo
  7. Frank K. Flinn. Encyclopedia of Catholicism.2007. Editorial Facts of Life. pág. xvii. ISBN 0-8160-5455-X
  8. J. Gordon Melton. Encyclopedia of Protestantism.2005. Editorial Facts of Life. pág. xiii. ISBN 0-8160-5456-8
  9. Eastern Orthodox Christianity - ReligionFacts [1]
  10. Que a pesar de los ataques mediáticos nunca se han declarado cismáticos o han tenido intención de formar una Iglesia paralela a la jerarquía católica
  11. Historia Criminal del Cristianismo, Tomo I: Los orígenes, desde el paleocristianismo hasta el final de la era constantiniana. Editorial Martinez Roca. ISBN 84-270-1458-9 pags.253 y siguientes
  12. F. F. Bruce, The Spreading Flame: The Rise and Progress of Christianity from its First Beginnings to the Conversion of the English. Grand Rapids: Eerdmans, (1973),pág. 165. ISBN 0-8028-1805-6
  13. Ferguson E., Backgrounds of Early Christianity, 2° edición. Grand Rapids: Eerdmans, (1993), págs. 559 - 561. ISBN 0-8028-0669-4
  14. Una cronología de las persecuciones realizadas por cristianos al paganismo se encuentra en el sitio del Consejo Supremo de Griegos Gentiles [2].

Véase también

Enlaces externos

Commons



Herramientas personales
Crear un libro
En otros idiomas